En este trabajo trataremos a un pintor de la Segunda Generación, Doménico Ghirlandaio. Un fresquista que nunca experimentó con la pintura al óleo y uno de los artistas más hábiles de su tiempo. También examináremos la obra de Benozzo Gozzoli, el discípulo de Fra Angélico, al que le faltó el espíritu piadoso de su maestro.
