La pintura renacentista española es la realizada a lo largo del siglo XVI en las Coronas de Castilla y Aragón. Es característico del Renacimiento español el predominio prácticamente absoluto de la pintura religiosa, siendo muy ocasionales los temas mitológicos, históricos, alegóricos, o géneros como el bodegón o el paisaje. Sí se producen retratos, están vinculados con la corte.
